"Sólo hacen falta dos cosas para escribir: tener algo que decir, y decirlo." Oscar Wilde
domingo, 31 de mayo de 2015
sábado, 23 de mayo de 2015
Las musas
Desde tiempos inmemoriales las musas han sido las diosas de la inspiración, buscadas y anheladas por todos los escritores y artistas. A veces aparecen, para gracia y dicha; otras en cambio, dejan estéril y en silencio la mente del autor.
Según la mitología griega había 9 musas, una para cada arte, o aspecto de un arte:
- Calíope (narrativa)
- Clío (historia)
- Erato (poesía amorosa)
- Euterpe (música)
- Melpómene (tragedia)
- Polimnia (retórica)
- Talía (comedia)
- Terpsícore (danza)
- Urania (astrología)
Se representan simbólicamente con figuras femeninas, aunque también pueden ser «musos», si es una mujer la que trata de buscar la inspiración. El hombre busca el ánima (las imágenes arquetípicas de lo eterno femenino en su inconsciente), la mujer el ánimus (las imágenes arquetípicas de lo eterno masculino en su inconsciente).
viernes, 1 de mayo de 2015
Anillo de compromiso
Primero pasó mucho calor, tanto que todo era líquido. Después se enfrió, y eso le produjo más dolor que todo lo anterior, pero nada comparado con todo el peso que caería sobre él después; un peso de millones de toneladas que lo aprisionarían por cantidades inconmensurables de tiempo. Debido a tanto dolor, cayó inconsciente en un sueño tan grande como el tiempo. Esa reclusión, no obstante, lo transformó en un preciado tesoro, el más evolucionado fruto de la tierra, aunque él no fue consciente de ello ni pudo apreciar en qué se había convertido.
Le pareció soñar, eso sí, en un momento indefinido de su existencia, que fue arrancado, tallado, abrillantado, engastado y entregado como presente en un acto amoroso. Aquello último dio sentido a su existencia, ¡aunque fue tan breve esa experiencia! ¡Vio tan rápido envejecer y morir a su portadora! ¡Regresó tan raudo de nuevo a la tierra!
Después de aquello, oscuridad, silencio... Esperar y esperar.
Para siempre es demasiado tiempo, hasta para un diamante.
Aimar Rollán
lunes, 27 de abril de 2015
martes, 21 de abril de 2015
El rayo valiente
Durante millones de años el universo solo conocía la luz blanca. Un buen día, una gota de agua que pendía del borde de la hoja de un árbol, le dijo a un rayo de luz que pasaba por allí:
—¡Atrévete a atravesarme, y sé color!
El rayo dudó un instante, ya que nadie se había mezclado nunca con nada diferente de su propia raza, y no sabía a qué se refería la gota con eso de «color» ni si sería peligroso; pero por suerte para el devenir del universo, nuestro rayo protagonista era osado y de mente abierta, así que atravesó la gota y se dividió en un hermoso espectro de siete colores.
A partir de aquel acto pionero, olvidado y aparentemente insignificante, las cosas y seres se fueron mezclando y diversificando hasta llegar al universo policromo que conocemos hoy en día.
Aimar Rollán
jueves, 9 de abril de 2015
¿En papel o en digital?
Nada hay comparable al tacto del papel, a pasar las hojas, a ir a la librería o a la biblioteca a por un ejemplar, o dejarlo en la estantería de tu casa. Pero también hay quien dice, que quien prueba un lector digital (ebook reader), ya no se separa de él.
Un libro de papel siempre tendrá más peso (en todos los sentidos) que un libro digital, porque es algo tangible, algo que parece que le da un valor añadido a una narración. Yo me di cuenta de esto el día que publiqué mi primer libro en papel. Antes había publicado solo en formato electrónico y (fijaos que tontería) solo me pareció que me había consagrado el día que tuve un ejemplar de mi autoría entre mis manos, como si hubiera parido un hijo (a pesar de que ya había parido antes en formato ebook).
viernes, 3 de abril de 2015
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