"Sólo hacen falta dos cosas para escribir: tener algo que decir, y decirlo." Oscar Wilde

martes, 26 de marzo de 2019

Reflejos

 Segunda edición del libro Reflejos. 5 capítulos nuevos.

Reflejos libro



Reflejos es un conjunto de reflexiones, poemas e historias de diversos temas. No hay orden ni concierto, solo destellos, reflejos de ideas plasmados en el papel. La mayoría de lo aquí escrito son reflexiones mías sobre toda índole de temas.

La palabra reflejo comparte raíz con la palabra reflexión, y por tal motivo he elegido ese título para este libro, ya que toda reflexión no es más que un reflejo de la mente universal en cada mente individual. No hay verdades totales cuando son expresadas por un ser humano, solo verdades parciales, solo reflejos del gran mundo de las ideas.

Espero y deseo, que estas reflexiones, que estos reflejos, sirvan para entretener a los lectores y para hacerles reflexionar sobre la pléyade de temas aquí tratados.



A la venta en papel y en formato Kindle en Amazon en este enlace.

sábado, 29 de diciembre de 2018

El sesgo del superviviente

La historia está escrita por los vencedores, o más concretamente, por los supervivientes. Por tal motivo, nunca tendremos una visión total de la historia, si además le sumamos un mecanismo psicológico muy presente en nuestra naturaleza humana: el llamado “sesgo del superviviente”.


La vida, ahora y siempre, es dura, peligrosa, misteriosa… Con un enemigo mortal llamado muerte siempre acechándonos. Debido a ello, nuestro cerebro, en su afán por lograr un poco de optimismo y luminosidad, desarrolló un mecanismo infantil de percepción de la realidad: el de centrarse solo en los logros de los triunfadores, de los supervivientes, tratando de no ver, o de correr un tupido velo sobre todos aquellos que no lo consiguieron.

El sesgo del superviviente

Se cuenta la anécdota de que este concepto surgió en la Segunda Guerra Mundial, cuando unos ingenieros británicos se plantearon reforzar los aviones con planchas dobles de acero en aquellas zonas que habían observado más propensas a recibir disparos en los aviones que volvían de la batalla. Pero fue un perspicaz matemático el que hizo la siguiente observación: “Lo que tenemos que hacer no es reforzar las zonas con agujeros de bala, sino las que no tienen agujeros de bala, porque esos agujeros denotan que han vuelto… El problema son todos aquellos aviones que no han vuelto, aquellos que no han regresado de la batalla, aquellos que han sido derribados…”.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Acrasia

Hay una palabra griega poseedor de un significado muy interesante: se trata de acrasia, que significa “falta de dominio de sí mismo”.


¿Cuántas veces nos han asaltado nuestros demonios? ¿Cuántas veces hemos cedido al vicio y a aquellas inclinaciones que son perjudiciales para nosotros, aun sabiendo las posibles consecuencias? La acrasia, la “no fuerza”, el “no dominio de uno mismo”, he aquí a uno de nuestros mayores enemigos, junto con la procrastinación (postergar la acción), que, casualmente, comparte esa misma raíz griega.

Acrasia

Ceder a la falta de dominio propio y postergar las buenas acciones, en pos de la satisfacción inmediata de los sentidos, he aquí el mecanismo de esta trampa. ¿Cómo y por qué caemos con tanta frecuencia, si sabemos las consecuencias, si estamos informados? ¿Es inevitable la tentación? ¿Están las tentaciones diseñadas para que caigamos en ellas? ¿O todo es más simple? Según dicen los psicólogos, la necesidad de satisfacer los deseos en el “aquí y ahora” es más fuerte que todas las buenas razones que podamos imaginar a largo plazo.

Por eso, esto lleva a la falta de dominio, a la falta de disciplina y planificación, a postergar la acción y a dejarnos llevar… Esto es una autopista directa hacia la falta de éxito en cualquier área de nuestra vida, o hacia el fracaso, si así queréis mejor llamarlo.

La raíz de todas las debilidades de carácter y de todas las adicciones está en la acrasia; la raíz del fracaso también subyace en la acrasia, junto con las ruinas personales en las que se convierten muchas vidas debido a esa inclinación a la incontinencia y a ese cese de la virtud de la crasia –sin la a; en griego antiguo la a al principio de una palabra es una negación o su opuesto. En este caso, crasia es la virtud de la fuerza o el dominio de sí mismo.

Se cuenta la anécdota, para ilustrar este concepto, del genial escritor francés Victor Hugo, que tenía que acabar de escribir una novela en un plazo determinado a exigencias de su editor, pero este gran personaje era muy dado a salir a la calle, a socializar y a distraerse con otros menesteres –con la consecuente pérdida de tiempo y energía para escribir que ello supone–, así que, incapaz de vencer su acrasia de forma directa, optó por un medio indirecto para vencerla: metió toda su ropa en un armario que cerró con llave para así no poder salir a la calle. Y semidesnudo, acabó en las sucesivas semanas una de las que serían sus grandes novelas para la posteridad.


Victor Hugo - Acrasia - Anécdota

Yo personalmente he quitado de mi casa la televisión e Internet –grandes ladrones de tiempo y energía–, con la esperanza de así poder contener un poco mi acrasia y mi procrastinación para limpiar un poco mi vida de aquellos obstáculos que me impiden realizar aquello que tengo que realizar. Ahora detecto un nuevo enemigo en mi camino: la curiosidad vana… Pero de eso, ya hablaremos en otra historia.

Cada uno tiene que identificar su acrasia, su enemigo –o enemigos–, y tratar de vencerlos, pero buscando un medio indirecto, ya que casi nadie es lo suficientemente fuerte como para vencer a esos monstruos encarándolos frente a frente. 

Aimar Rollán 

sábado, 14 de julio de 2018

Hasta que el cuerpo aguante

“Hasta que el cuerpo aguante”, ese debería de ser el primero de todos los mandamientos; la más importante de todas las instrucciones: “Vivirás en este planeta al que has sido arrojado, hasta que el cuerpo aguante”.


Jamás precipitaremos antes nuestra huida de este planeta, nuestro fin de la partida, nuestra vuelta a casa… Estaremos aquí hasta que el cuerpo aguante.

No importa cuán duro la vida golpee.
No importa cuánto nos queme la vida en la piel.
No importan las tormentas emocionales que a veces nos sumen en la desesperación.
No importa que el cuerpo esté quebrado y el ánimo destruido.
No importa que el suelo nos abrase los pies.
No importa que no nos podamos mover.

Estaremos por aquí, rondando, hasta que el cuerpo aguante.

Hasta que el cuerpo aguante

¿Por qué digo esto? Porque la vida no siempre va bien; porque la vida, a pesar de ser maravillosa, sumamente maravillosa —que nadie tenga ninguna duda de esto—, a veces nos regala duras lecciones en forma de enfermedades, accidentes, rupturas emocionales, muertes de seres queridos, quiebras económicas, hambre, sed, dolor, penurias, infortunios y tribulaciones; y muchas personas, demasiadas, se quitan la vida por su propia mano, en uno de los actos más deplorables que existen: el suicidio. Y uno se puede suicidar de forma súbita, o lentamente.

No importa cuán duro te estrangule la vida, ¡aguanta!, ¡resiste! ¡Hasta que el cuerpo aguante!
¿Qué hace falta para ello? Dos cosas: resistencia y resiliencia. Resistencia física y resiliencia anímica, para soportarlo todo, hasta que el último soplo de resistencia y resiliencia expiren, y nos hagan regresar al Reino del que partimos.

Todos nos vamos a morir, esa también es una realidad, pero debemos esperar hasta que llegue nuestra hora de partir, bien sea porque el cuerpo no aguanta más de viejo, porque no soporta una terrible enfermedad, porque un accidente físico lo destroza hasta el punto de no poder seguir viviendo, o porque nuestro corazón se detiene… Pero siempre, recuérdalo, hasta que el cuerpo aguante, no antes.

Aquí estamos para disfrutar de la vida y para aprender el máximo número de lecciones que podamos, mientras nuestro cuerpo físico resista las inclemencias del tiempo y de los años. Hay lecciones muy llevaderas y placenteras, al igual que hay lecciones terribles. Bien sabido es que lo agradable es fácil de soportar y que nadie que viva bien desea morir; mas también es cierto que ante el infortunio y las duras lecciones que la vida a veces también nos da, uno desea regresar al hogar de dicha de donde surgimos, abandonando este valle de lágrimas, esta escuela de lecciones dulces y amargas, este escenario donde los seres nos convertimos en personas que, con una máscara en la cara, interpretamos personajes de teatro, ora en comedias, ora en tragedias.

Disfruta plenamente la vida sin perder tu ética y moral. ¡Vive y aprovecha al máximo tratando de aprender las lecciones que la vida te ponga enfrente, y encara con valor todo lo que ante ti se revela!

¿Hasta cuándo? Lo he dicho muchas veces ya: hasta que el cuerpo aguante.


Aimar Rollán
Fragmento del libro Reflejos

miércoles, 11 de abril de 2018

Presentación del libro Cuentos y desencuentros

El próximo 23 de abril, Día del Libro, presentaré el libro Cuentos y desencuentros en la Librería Cámara de Bilbao, en colaboración con la Editorial Literarte.

Cuentos y desencuentros libro AImar Rollán

Lugar: Librería Cámara. C/ Euskalduna 6. Bilbao
Hora: 23 de abril a las 19:30

Nota de prensa en El Correo

¡Os esperamos!

sábado, 24 de junio de 2017

Solsticio de verano

Llegamos a la época en la que los días son los más largos del año, y las noches las más cortas, en el Hemisferio Norte de este planeta nuestro, llamado Tierra.


Al igual que sucedía durante el solsticio de invierno, en un evento astronómico similar pero antagónico, el Sol llega al cenit de su recorrido el día 21 de junio, donde permanece estático (sol sistere) en pleno apogeo de su luminosidad. Durante varios días parece que no se mueve… ¿Seguirá ascendiendo? ¿Comenzará a caer? Por ello en la víspera de la noche del 24 se celebra la fiesta del fuego, la noche mágica de San Juan.

Solsticio de verano

En esta época todo está álgido, todo en plenitud… El calor la sangre altera, las posibilidades de ascenso son mejores que en el resto del año, las posibilidades de enamorarse, de emparejarse, de relacionarse con el sexo opuesto, de ascender en el trabajo o de encontrar uno nuevo, de emprender proyectos, de ser más feliz incluso, pues todo es más luminoso, más cálido, más esperanzador.

¡Pero cuidado! ¡Cuidado con las apariencias y mantén la guardia alta! Pues a partir de hoy el Sol empieza a caer; a partir de hoy las tinieblas le empiezan a ganar el pulso, hasta llevarlo a su ocaso en el solsticio de invierno, en un ciclo perfecto de renovación del tiempo.

En la plenitud se encuentra la degeneración; en la plenitud del Sol, las huestes de las tinieblas aprovechan su cegador brillo para rearmarse y orquestar su plan de victoria. El Maestro de Mentiras aprovecha la ceguera y embriaguez de los hombres para asestar su golpe fatal. No bajes la guardia, no obstante, disfruta del verano, de estas horas luminosas y cálidas del Sol de Dios (Sun of God or Son of God).

Desde tiempos inmemoriales el verano ha sido una época feliz, de festejo, disfrute y cosecha. Desde la era glacial, en la que esta era la única estación clemente del año hasta nuestros días, en los que la sangre alterada y el vigor acrecentado, nos hacen crear «más posibles» que durante el resto del año.

Pero recuerda también el simbolismo de la noche de San Juan, donde la gente era consciente de que el Sol comenzaba a perder fuerza y para frenar a las legiones del inframundo, encendían hogueras, no para quemar los libros del curso escolar pretérito, sino para darle fuerza al Sol, para acrecentar la luminosidad del mundo en una noche oscura y peligrosa.

Noche de San Juan

Así que disfruta plenamente de estos días, semanas y meses que el Sol nos brinda, mas no bajes la guardia y prepárate para la caída. Mantén tu espada presta y afilada. No pierdas de vista al Maestro de Marionetas para que no te traicione y trata de rasgar el velo, para salir de este ciclo infinito de solsticios, de ascensiones y caídas, de penas y glorias, de apogeos y ocasos, de luz y de oscuridad.

«No importa cuán oscura sea la noche, espero el alba, y aquéllos que viven en el día esperan la noche. Por tanto, regocíjate, y mantente íntegro, si puedes, y devuelve amor por amor». Giordano Bruno

Aimar Rollán

jueves, 16 de marzo de 2017

Inventos que cambian la historia

En la lista de mejores inventos de la Humanidad, seguramente no aparecerá la aguja de coser, a pesar de que su invención fue crucial para nuestra supervivencia como especie.


Sí, quizá el fuego esté catalogado como el mejor invento de la historia, a pesar de que el fuego en realidad no fue inventado, sino descubierto. Internet es quizá la segunda maravilla creada por el ingenio humano, un invento que nos ha permitido estar intercomunicados y tener al alcance de nuestra mano toda la información del mundo. Pero hay un invento humilde, apenas insignificante, un detalle que cambió la historia y permitió que sobreviviésemos; ese invento es la aguja de coser.

Aguja de coser

Hubo varios momentos en nuestra historia en los que estuvimos al borde de la extinción, cuando un largo e inesperado invierno se abalanzó sobre nosotros hace miles de años. Nuestra especie era joven y el mundo cálido. Teníamos problemas por aquel entonces, muchos problemas seguramente, pero el frío no era uno de ellos; hasta que llegó el frío… Mucho frío.